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Te animo a que viajes

Te animo a que viajes

«Te animo a que viajes. Tan lejos y tanto como sea posible.

Trabajá en turnos ridículos para ahorrar tu dinero. Pasá de tener el último iPhone. Llevate fuera de tu zona de confort. Conocé cómo viven otras personas y date cuenta de que el mundo es un lugar mucho más grande que la ciudad en donde vivís.

Y cuando vuelvas a tu casa, la casa puede ser la misma y sí, puede que tengas que volver al mismo trabajo, pero algo en tu mente habrá cambiado.

Y creeme, eso lo cambia todo

9 maneras de viajar (y no aprender nada)

9 maneras de viajar y no aprender nada

Hay miles de motivos para viajar, y cada uno tiene los suyos. Por trabajo, placer, vacaciones, paseo, en plan romántico, con amigos, y mil posibilidades más.

Pero el viajar (sobre todo cuando se aprovecha bien) es crecer, es madurar, es cambiar, es abrir los ojos, disfrutar, reflexionar, conoce nuevos lugares, personas y mundos. Viajar es, básicamente, aprender.

Pero, ¿qué pasa cuando uno no sabe aprovechar esos momentos, esas situaciones, y esas experiencias como se debe? Lo peor: vuelve a casa igual que como se fue. Sin haber aprendido nada en el camino.

Si sos de esos que prefieren ir a lo seguro, acá tenés una lista con los pasos a seguir para volverte como te fuiste. Si sos de los que quieren ser cada día un poquito más, aprender siempre un poco de todo, acá tenés una lista de situaciones a evitar.

Seas del tipo de persona que seas, acá tenés 9 maneras de viajar y no aprender nada:

9 maneras de viajar y no aprender nada

  1. Hablale en tu propio idioma a todos. Incluso si no te entienden.
  2. Nunca visites un lugar religioso o nunca vayas a una reunión de una religión que no sea la tuya.
  3. Comé en los mejores restaurantes multiculturales: McDonald’s, KFC y Pizza Hut.
  4. Discutí con cualquiera que vea el mundo diferente. Si ellos todavía están en desacuerdo con vos, repetí tu punto muchas veces.
  5. Nunca aceptes la amabilidad de los extraños. Ellos seguramente quieran algo de vos.
  6. Pedí agua embotellada en todos lados a donde vayas.
  7. No ayudes a nadie que te encuentres, porque la mayoría de la gente no es de fiar.
  8. Sacá fotos sin observar. Mirá los lugares importantes con el objetivo de tacharlos de tu lista.
  9. Siempre llevá un mapa.

Yo lo vi en el blog de Chris Guillebeau: The art of non-conformity (está en inglés, pero está MUY recomendado para aquellos que disfruten de viajar).

¿Sabías que vos también podés viajar?

¿Sabías que vos también podés viajar?

El siguiente texto lo escribió una chica llamada “Susanna Cole King“, de 23 años, que hace ya un tiempo decidió irse a viajar por el mundo. El texto original en inglés se puede ver en su Tumblr, y un texto más largo y con fotos se puede ver en su blog. La imagen no vino con el combo, la saqué del blog “Yes to travel“.

La traducción al español que yo hice, es esta:

¿Sabías que podés renunciar a tu trabajo o dejar la universidad? No estás legalmente obligado a tener un título, es una presión social, una expectativa. No es una ley, y nadie te está apuntando con un arma.

Podés vender tu casa, o dejar tu departamento, incluso podés vender tu vehículo, y tus cosas, que en su mayoría son innecesarias.

Podés ver el mundo por un salario mínimo. A pesar del mito persistente, no necesitas tener un trabajo súper bien pago para eso.

Podés dejar a tus amigos (si son verdaderos amigos te van a perdonar y van a seguir siendo amigos), y hacer algunos nuevos en el camino. Podés dejar en casa a tu familia. Podés marcharte de tu ciudad, tu país, tu cultura, y de todo lo que conocés.

Podés sacrificar. Podés dejar tu café matutino de U$S 5, tu aire acondicionado, tu consumición frecuente de nuevos productos. Podés dejar de comer en restaurantes y preparar comidas más baratas en tu casa. Y comer las sobras también, en lugar de tirarlas.

Podés dejar tu TV por cable, incluso internet. La lista es interminable. Podés sacrificar el seguir subiendo en la jerarquía de las carreras. Podés ir contra la tradición y las expectativas que los demás tienen de vos.

Podés triunfar sobre tus miedos consquistando tu mente. Podés tomar riesgos. Y más que nada, podés viajar. Pero simplemente no lo querés lo suficiente.

Querés un título o un trabajo bien pago para permanecer en tu zona de comfort. Y está bien, si eso es lo que tu corazón desea más. Pero por favor, no me envidies diciéndome que vos no podés viajar.

No estás en medio de una hambruna, en un desierto, con 5 chicos desnutridos que alimentar. Probablemente vivas en un país del primer mundo. Tenés un techo sobre tu cabeza, y comida en tu plato.

Probablemente seas dueño de objetos de lujo, como un teléfono celular o una computadora. Así que podés pagar los 3 dólares por noche que cuesta una casa para huéspedes en India, o el desayuno de 10 centavos de dólar en Marruecos.

Porque si te podés permitir vivir en un país del primer mundo, podés permitirte viajar por países menos desarrollados que el tuyo, o tan desarrollados como el tuyo.

Así que mejor decime “Yo quiero viajar, pero hay otras cosas que son más importantes para mi, y las estoy poniendo en primer lugar“. No me digas “Me muero por viajar, pero no puedo”.

Sólo vivís una vez, y para mi el enriquecimiento del alma que viene de conocer el mundo vale más que un título que pueda darme un sueldo más grande, o riqueza material, o el hecho de agradarle a la sociedad.

Obviamente, tenés que elegir vos mismo seguir los deseos de tu corazón, pero quiero que sepas que podés viajar, nada más estás creando excusas por las cuales no podrías.

Y si sirve para algo: Yo nunca conocí a nadie que haya renunciado a su trabajo, dejado la universidad, y dejado su vida en casa para ver el mundo, y al final se haya arrepentido. Ninguno. Sí conozco gente que envejeció y que se arrepintió de nunca haber viajado, y de haberse enfocado demasiado en el dinero o en el éxito superficial.

Gente que se dio cuenta muy tarde que hay mucho más para vivir que ésto…

Un consejo: Viajar

Un consejo: Viajar

«Le ruego a la gente joven que viaje. Si no tenés pasaporte, conseguite uno. Tomate un verano, agarrá una mochila, y andá a Delhi, Saigon, Bangkok, Kenya. Hacé que te vuele la cabeza, comé comida interesante, conocé gente interesante, tené una aventura, cuidate. Cuando vuelvas vas a ver a tu país diferente, vas a ver a tu presidente diferente (sea el que sea). Música, cultura, comida, agua. Tus duchas se van a volver más cortas. Vas a adquirir un sentido de cómo se ve la globalización. Lo siento, no es como la describe Tom Friedman. Vas a ver que el calentamiento global es muy real.  Y que para cierta gente, su día consiste en caminar 20 kilometros por cuatro baldes de agua. Y también hay por ahí lecciones que no vas a aprender en los libros, y que están ahí esperando por vos del otro lado de ese vuelo. Mucha gente (americanos y europeos) vuelven y dicen “ohhhh”. Y ahí se prende la lamparita.» Henry Rollins.

Quiero viajar… desde siempre

Quiero viajar

«Por favor entienda, he estado esperando para viajar desde que me di cuenta que había caminos dispuestos a llevarme a donde quisiera ir.»

Caminos, piernas, longboards, bicicletas, micros, aviones, de todo… ¡Desde que me di cuenta que había más lugares para descubrir!. 🙂

Me suele pasar que retraso mucho el escribir en éste blog por una cuestión de que quiero hacer posts completos, con fotos, videos, o alguna investigación más larga que el simple deseo de viajar. Pero navegando por Tumblr me sentí tan identificado con la frase que decidí darle un respiro a esa sequía y publicarla casi por necesidad. 😛

¡A ver si aunque sea con éstos impulsos recupero el ritmo ideal del blog!. 🙂

Viajar nos hace más interesantes

Viajar y ser más interesante

Viajar abre la cabeza. Nos expone a nuevas experiencias, a nuevas situaciones, nuevos paisajes, nuevas personas, y nuevas culturas. Nos genera nuevas preguntas, nuevas respuestas, nuevas soluciones, y hasta nuevos problemas.

Es todo nuevo, porque de eso se trata: De descubrir, de ampliar horizontes, de renovar.

De esa idea, de ese resultado de viajar se hace eco la agencia Alpino Travel (de Brasil) con la publicidad gráfica que se ve en el post (al principio y al final). “Get more interesting. Take a trip” (en “argentino” sería algo así como “Volvete más interesante. Viajá.“).

La frase suena un poco pedante. O un poco de “ruido” me hace eso de creerse más o menos interesante que alguien más. Pero lo que sí es verdad es que (al menos desde mi humilde punto de vista) viajar me inspira, me renueva, es como respirar aire fresco, me oxigena el cerebro, me da ideas nuevas y me refuerza las ganas y la motivación.

Y al conocer cosas nuevas consigo mirar las cosas de maneras diferentes y analizarlas mejor. Consigo entender nuevas realidades y valorar la mía (o mejorarla). Entonces sí siento que viajar me hace mejor persona. No mejor que los demás, sino mejor que la persona que era antes de salir de casa. Es dar un paso para adelante, en una nueva dirección.

Así que viendolo así, puede que viajar nos haga más interesantes. Y como pasa con todo en la vida, saber reflexionar, aprovechar, disfrutar, y aprender de lo visto, recorrido, escuchado, experimentado, o viajado, siempre ayuda a mejorarse todavía más. 🙂

Viajar nos hace mas interesantes

Pequeñas observaciones de mis vacaciones

Pequeñas observaciones viajeras

El tipo que hace los lavamanos del 80% los hoteles, nunca jamás se lavó las manos en su propio invento. Por eso todavía no sabe que la salida de agua está tan pegada al borde de la pileta que es casi imposible lavarse. Lo mismo pasa con el 30% de las duchas de hoteles de 3 o menos estrellas.

El que dispone la distancia entre asientos de los aviones, por otro lado, estoy seguro que siempre viajó en primera. Como ese que pone el parante de aluminio a la altura de la vista en los colectivos/buses. Iba en el Rápido o en Taxi. Y lo mismo puede decirse del chef y hasta los creadores del baño de avión. Todos en primera. Y constipados.

Hablando de caca, a mis casi 25 años de vida (cumplo el 31 de Enero y más les vale acordarse), todavía no entiendo cómo el “primer mundo” resiste sin bidet. Sí, entiendo que todos nos sentamos ahí, que el agua toca lo que toca y vuelve a caer sobre su fuente, y demás. Pero sigue pareciendome más saludable que las palometas.

En cuanto a las fiestas, una de las mejores imágenes que mi cerebro alcanzó a crear de pasar el año nuevo en un crucero, era un buen show de fuegos artificiales en alta mar (easy, dog lovers, que en alta mar no había perros). Claro que dicho escenario no entra en ningún manual de seguridad en el crucero, así que nunca pasó (sí, fue una gran fiesta al margen de eso, pero eso nunca pasó).

Y hablando de fiestas, los yanquis no entienden todo lo que se pierden al no festejar a las 12 del 24 con fuegos artificiales, música, fiesta, y toda la cosa. Tienen la parte de Papá Noel más desarrollada que nosotros, hay que decirlo (varios paquetes de regalos para cada persona, eso en mi casa por lo menos no pasa). Pero el arbol de Santa no les dejó ver el bosque de la Nochebuena (lógico, si compran pinos gigantes, cubiertos de luces, adornos, nieve artificial, y todo el asunto).

Los que están un paso más allá en lo que a festejos de Año Nuevo se refiere, son algunos países de América Latina: Para propiciarse más viajes para el año entrante, a las 00.00 hs. del año nuevo salen a dar una vuelta a la manzana, corriendo, con valijas en la mano. Y algunos llevan ropa interior amarilla (no tengo ni tuve nunca).

Si uno se basara únicamente en las horribles publicidades que pasan a cada rato en la TV estadounidense (las del superbowl son un espejismo mentiroso, yo hablo de las del día a día), no podría entender que sean uno de los países más consumistas del mundo bajo ningún concepto.

Y hablando de yanquis, latinos, y consumismo, ir escuchando “El Hormiguero” de Calle 13, paseando por Miami, es como ponerle un wallpaper a la canción. Apuntando una cámara azarosamente al aire en Miami Beach y filmando 3 minutos uno podría hacer el videoclip del tema sin problemas…

Lo cierto es que viajar, recorrer, conocer, meterse, descubrir, y hasta involucrarse o hacerse parte de esos cruces de ideas, mentalidades, razas y pensamientos, sigue siendo de las actividades más inspiradoras para mi. Y sin dudas de las mejores inversiones… 🙂

Breaking Free: ¿Por qué no estás viviendo tu sueño?

Aunque tiene nombre de canción de High School Musical, Breaking Free es una serie web de 8 capítulos que cuenta la historia de personas que dejaron todo para seguir su sueño. Una serie de entrevistas y charlas con algunos viajeros que están cumpliendo cada uno su sueño personal. Con muy buenas imágenes de sus viajes, de sus realidades, y sus vidas actuales.

16 expatriados (una profesora de yoga, un surfer, una escritora freelance, una guía turística, y algunos con trabajos muy extraños), en algunas de las ciudades más asombrosas y de los paisajes más lindos del mundo (desde Bocas del Toro, Roatán, y La Habana, hasta Bangkok o Hong Kong) contando cuál es el sueño de su vida y cómo lo están viviendo.

Breaking free

Lamentablemente está en inglés, sin subtítulos. El de arriba es un trailer, y el de abajo una demo un poco más completa. Del proyecto se puede ver más en la web BreakingFree.tv. Lo nuevo tiene que salir por éstos días (dice “Fall 2011”, que suele ser a fines de Septiembre).

“Breaking free” en español significa “liberarse”, con todo lo que eso implica. Según dice uno en el video, liberarse es vivir una vida llena de propósito y significado, que tenga un sentido. Irse a dormir a la noche cansado, pero con un cansancio generado por el haber hecho lo que uno ama.

Para ellos fue cambiar la rutina, la costumbre por algo completamente nuevo, riesgoso, y desconocido. Un volver a empezar, un nuevo camino. No transitado por muchos, pero lleno de aventura. Y ellos mismos dicen: No es una cuestión de dinero. Aunque hay viajes que cuestan mucho dinero, seguro. Irse a vivir a París, por ejemplo. Pero no es necesario tener mucho dinero para viajar, así como no es necesario para estar vivo.

Viendo un video así pienso en todas las estructuras inútiles que construímos y de las que dependemos. Algunas no son inútiles, son útiles a un sistema, y a un estilo de vida que uno puede elegir. O no. Y es eso: es inútil creer que esa es la única forma de vivir seriamente.

Es inútil creer que sin trabajar 10 horas por día en una oficina en el centro de una gran ciudad y odiando al jefe, no existe una vida madura. Y no es que esté mal elegir esa vida. Nomás es un error creer que es la única manera de vivir. Es un error vivirla a regañadientes. Infeliz, insatisfecho, y deseando vivir la vida de las películas.

Por eso es que me parece tan necesario un documental como “Breaking free“. Porque hay muchos que están al borde. Y creo que abre un panorama nuevo. Amplía la mirada. Cambia la perspectiva. Nos recuerda que mientras nosotros nos preocupamos por mantener estructuras, puestos, jerarquías, y “castillos de naipes”, la vida sigue pasando. Y nosotros nos la seguimos perdiendo.

Algún día voy a ser libre para viajar por el mundo…

Algún día voy a ser libre para viajar

«Algún día voy a ser libre y voy a viajar por el mundo.»

La firmaría con el nombre de algún autor puntual (seguro algún viajero conocido lo debe haber dicho), pero es una frase TAN común de escuchar que ni vale la pena en gastarse buscandole un solo autor.

Y el otro día hablabamos con algunos en Twitter de lo común que es eso de “Largo todo y me pongo un bar en la playa” o “Largo todo y me voy a viajar por el mundo“. Lo común que es escucharlo y lo poco probable que es verlo, digamos. Hay muchos “algún día” y pocas veces el día llega.

Y ojo, que no se me malinterprete: Si alguno tiene a esa idea de viajar por el mundo como una utopía linda pero imposible para seguir teniendo ganas de ir a trabajar, o algo así, dele derecho para adelante. Pero si en serio queremos viajar por el mundo, tenemos que dejar los “algún día” y empezar a planear y trabajar para que eso pase.

Si no tenés planes, hacerlos. Si “no tenés tiempo”, buscarlo. Si no tenés plata, juntarla. Si no la podés conseguir, buscar el viaje más barato (tenemos buenos ejemplos de gente que no gastó plata y viajó igual). Si no tenés compañía, buscarla o abrazar el viaje en solitario (haciendo amigos en el camino). ¿Qué es lo que te falta?.

Si no sos libre, es porque sos esclavo. Y salvo que te estén explotando contra voluntad y contra la ley (te animo a hacer alguna denuncia ya que ahora estás conectado a internet), sos esclavo porque lo elegiste. A cambio de “seguridad”, “tranquilidad”, “comodidad”, o de vaya a saber qué…

Y esos viajes por el mundo y esa vida que soñás dando vueltas por ahí no la suelen conseguir los esclavos. Así que perdón si sueno medio hippie (o medio “de auto-ayuda”), pero vas a tener que elegir entre la esclavitud cómoda y segura o la vida esa que decís que soñás. Que a veces va a costar, que a veces vas a tener que buscarle la vuelta, ¡pero que dijiste que era tu sueño!.

Ya si lo de que “soñás con viajar por el mundo” era nomás un efecto placebo para seguir yendo al laburo con una sonrisa, te pido mil disculpas… 😛

Viajar según Mark Twain

Viajar según Mark Twain

«El viajar mata los prejuicios y la ignorancia, por ello un criterio amplio de la gente y la vida nunca será alcanzable si nos sentamos en nuestro propio rincón del mundo.»

Mark Twain (Samuel Langhorne Clemens, 1835-1910).