Albert Casals: Y entonces yo daré la media vuelta…

Mezclo dos historias que MERECEN ser contadas, porque hablando de gente que va a estar viajando por el mundo en éstos meses, hay una historia que no podemos pasar de largo. Y esa nace de otra que, a pesar de no ser completamente de viajes, tampoco podemos dejar pasar.

Resulta que Hernán Casciari (un argentino que vive en España y escribe como nadie escribe hoy en “el internet hispano”) está arrancando junto a un amigo el proyecto de una Revista Literaria sin publicidad que se vende a cualquier punto del mundo. Es revolucionaria por donde se la mire. Literalmente (y literariamente) una bestialidad.

En una seguidilla de posts que empieza acá (y sigue: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12) se puede leer la historia completa de la “Revista Orsai” y sus particularidades limadas. Pero en el post número 11 de ese listado (“El Viaje“), cuenta por arriba la historia de Albert Casals, que está mejor contada por el mismo Albert en el video que encabeza éste post.

Albert tiene 19 años, y con su silla de ruedas y sin nada de plata, se le ocurrió que quiere viajar y dar la vuelta al mundo. Un irrespetuoso de la vida, de esos que nos encantan.

El pibe llega justo como para patearle al sorete el tablero a esos que dicen que para viajar hace falta plata, o que viajan los que tienen tal o cual cosa que justo ellos no tienen. Ya lo dije antes, pero dejenme de nuevo ser un poquito brusco: PELOTAS hacen falta. Y éste muchacho las tiene de sobra.

Alguno dirá que con la ayuda de Hernan y compañía es más fácil. Puede ser. Pero el pibe ya lleva 5 años y 40 países recorridos por su cuenta, sin ayuda ni compañía. ¡Y en silla de ruedas, joder!.

Ahora con su novia Anna va a dar una vuelta al mundo que llamó “La Media Vuelta“. Por un año entero la va a estar contando en los números trimestrales de la Revista Orsai (que también va a tener su cuota audiovisual, para eso le dieron equipo de cámaras y micrófonos).

Es una locura su historia. Una locura linda. Una locura que me emociona y me da bronca al mismo tiempo. Por la simpleza con la que cuenta su idea corajuda, por el haber aceptado su vida como le tocó y sin querer cambiarle nada, y por el hecho de que se anime saltando miedos a viajar sin poner las excusas de señorita (con todo respeto a las señoritas) que muchas veces ponemos todos…

Me da bronca mi actitud, pero me motiva la suya. Así que disfruto viéndolo, disfruto sabiendo que existe gente así, y agradezco su historia, por eso se las presento para que se gasten las palmas aplaudiéndolo conmigo… 😀

Sos un explorador

Sos un EXPLORADOR!

«Sos un explorador. Tu misión es documentar y observar el mundo que tenés alrededor como si nunca lo hubieras visto antes. Tomar notas. Recoger cosas que encuentres en tus viajes. Documentar tus hallazgos. Notar patrones. Copiar. Dejar rastro. Enfocarte en una cosa a la vez. Guardar lo que te llame la atención.»

No estoy del todo convencido con la traducción (me pasa que en inglés lo entiendo y se me complica encontrar las palabras en español), así que si alguno tiene alguna correción o sugerencia, sientase libre de hacerla en los comentarios. 🙂

Como sea: somos exploradores. Y si esa es nuestra misión, habrá que sacrificarse por el equipo, viajar muchísimo, recorrer, conocer… y cumplirla. 😛

Una pequeña decisión que te cambió la vida

Historias de amor y viajes

Navegando por Tumblr (un impecable sitio de inspiración a muchos niveles) me encontré con una historia de película. Me gustan las comedias románticas y los viajes. Así que la combinación (que bien podría resultar en la película Chasing Liberty, de Mandy Moore) es para mi directamente una especie de coctel explosivo.

En el sitio Reddit alguien preguntó: ¿Qué pequeña decisión que tomaste cambió completamente el desarrollo de tu vida?. Y la pregunta de por sí ya daba para pensar bastante, y hasta inspiraba nuevas decisiones de ese tipo, así que me gustaba. Pero leer ésta respuesta me inspiró e intrigó todavía más:

“Le pedí a una completa desconocida que me saque una foto frente al Big Ben, terminé viajando con ella por Europa, nos separamos, la ubiqué de nuevo, nos casamos, y ahora vemos el mundo juntos y estamos tremendamente felices.”

Yo no sé si seré demasiado cursi, pero leo eso y quiero saber más. Y efectivamente está la historia completa, que hasta parece demasiado de película como para ser real.

Por si a alguno más le interesa, acá está el texto completo en inglés, que yo encontré a través de éste Tumblr. Y ya que estamos, mi Tumblr es Amanece en la ruta.

Entre la historia romántica del primer muchacho y algunas fotos que estuve viendo por el Tumblr, ya me atacaron violentamente de nuevo las ganas de ir a recorrer Europa

Up in the air: de viajes, relaciones y prioridades

Me acabo de ver la película “Up in the air” (con George Clooney, Vera Farmiga y Anna Kendrick, del director de Juno, Thank You for Smoking y algunos capítulos de The Office).

Una película sobre un tipo que pasa 322 días al año viajando. Vive en hoteles de lujo, con membresías vip, trato especial, y demás beneficios. Y el tipo encima es George Clooney. Con eso me bastaba para verla. Y ni siquiera que traduzcan el título como “Amor sin escalas” pudo detenerme.

Pero de fondo “Up in the air” habla de las relaciones humanas, las prioridades, los estilos de vida, el amor, los sueños… de todo un poco. Por ahí yo le hubiera dado otro cierre, o agregado 5 minutos, pero en líneas generales me hizo reflexionar y me gustó mucho.

Clooney viaja por el mundo por cuestiones de trabajo (trabaja despidiendo gente) y por eso no es de aquí ni de allá. No es de ningún lado. Lleva poco equipaje, pocas cargas y compromisos… “Viaja ligero“, digamos.

La trama lo va llevando a reveer ese asunto y analizar si realmente es el estilo de vida que eligió y que quiere mantener. Reveer si no estará viajando demasiado ligero, y si no estará perdiendo el sentido de la vida con ese pensamiento.

Las relaciones de hoy

La vida es mejor en compañía“, decía la película por algún lado. Y yo pensaba en la importancia que le damos a las relaciones hoy. A lo humano. Teniendo en la tecnología tantas facilidades para comunicarnos y mejorarlas, si realmente estamos haciéndolo. Si no estaremos tan acostumbrados a estar comunicados que no valoramos la comunicación, o los vínculos.

En éstos días estuve sin celular y sin internet por algunas cuestiones, y tener que hacer un esfuerzo mayor que el común para comunicarme con amigos y seres queridos me hizo repensar también en eso. Me hizo valorar más el vínculo y hasta las herramientas que me lo facilitan.

Los objetivos personales

Up in the air me hizo pensar también en mis prioridades y objetivos. No pongo ejemplos para no contar nada de la película, pero me preguntaba por qué sueño lo que sueño. Por qué tengo los objetivos que tengo, y si realmente serán todo lo que soñé una vez cumplidos.

Redefinir por qué estoy yendo para el lado que voy, por qué hago algunas cosas a las que me acostumbré, y con qué y quiénes estoy recorriendo el camino. Parar la pelota a pensar a dónde quiero llegar, cuál es el mejor camino, y si estoy llevando el equipaje ideal o no.

Además, en el camino me enamoré de Natalie (Anna Kendrick), me emocioné, me reí (es más drama reflexiva que comedia), y me enternecí con algunas cosas.

Pero lo que más rescato de “Up in the air” es eso: hace reflexionar sobre las bases. El sentido de la vida, las decisiones, las relaciones humanas, las prioridades, los sueños…  Y encima lo hace con metáfora viajera: repensamos el destino, el tipo de viaje, la compañía (el copiloto), y demás.

Así que por si alguno todavía no la vio, yo la recomiendo mucho. Es para verla no sólo como una película muy bien pensada y actuada (que lo es), sino también como un ejercicio de autoevaluación, de reflexión, o hasta de redefinición.

A donde vayas, anda con todo tu corazón

«A donde sea que vayas, andá con todo tu corazón.»

Así con tono argentino porque no me sale natural el “ve con todo tu corazón”. 😛

La frase me pareció espectacular. Es simple pero dice muchísimo. Y me hizo pensar en aquellas decisiones que tomamos sin estar convencidos de que sea lo que queremos. Esos pasos que damos más por inercia o presión, que por convicción.

Esas situaciones a las que nos acostumbramos, o amoldamos. Como todos viven así, pareciera que es obligatorio. Como todos siguen tal o cual camino, y “está mal visto” ir por otro lado, pareciera que no podemos.

La imagen me hizo pensar en eso, y volver a priorizar lo que pienso, lo que creo, y hasta lo que siento, por encima de lo que “HAY” que hacer.

Yo la saqué de una serie de imágenes retro con frases copadas que se puede ver en Flickr. La misma imagen en grande se puede ver en éste link.

Y para cerrar, otra que me gustó mucho:

I want to travel the world

Otra de esas imágenes simpáticas que expresan clarito el deseo de más de uno de nosotros (bah, me imagino… porque si yo hice un blog con éste nombre, y vos estás visitandoló, se sobreentiende que ALGO de deseo de viajar tenemos…).

La encontré en un blog muy copado (en inglés) llamado Notebook Doodles (algo así como “Cuaderno de garabatos”, en mi rústico inglés). No es sobre viajes, pero tiene muy buenas imágenes sobre distintos temas. Todas creadas por el autor del mismo blog (o autora… estoy bastante convencido de que es mujer).

En el post de la imagen (“Twenty ten travels“) comenta además que quiere viajar a muchos lugares durante éste año. En general a algún lugar de Europa, y si no es mucho pedir, puntuamente a Lóndres. Pavada de deseo.

A mi (no digo éste año, pero en un futuro no muy lejano) me gustaría mucho conocer Hawai o Nueva Zelanda. Sí, si vamos a pedir, pedimos bien.

La rutina es el hábito de renunciar a pensar

Ya hablamos alguna vez (medio en broma, medio en serio) de la rutina de todos los días, con un video que a un par nos dejó con los ojitos abiertos un rato largo…

Y ahora en el blog Pensamientos Despeinados encontré ésta frase que me parece espectacular:

«La rutina es el hábito de renunciar a pensar.»

Corta, sin mucha vuelta ni muchas aspiraciones filosóficas, pero con una verdad clarísima.

Y no hablamos de la rutina como el órden diario que le damos a ciertas cosas, sino de la idea de vivir casi mecánicamente. Vivir de memoria, sin disfrutar lo nuevo de cada día. Vivir sin valorar el tiempo, ni las experiencias que perdemos mientras “rutineamos”.

El transformarnos casi en entes o en robots que cumplen a diario ciertos pasos repetitivos por indicación de cierta persona (o empresa, o medio, o etcétera).

No se me ocurre una manera más aburrida de vivir la vida (si todavía se le puede decir “vivir la vida”) que la rutina. Y en mayor o menor medida, durante más o menos tiempo, nos termina atrapando a todos.

Así que pensé que por ahí éste es un buen momento para romper con la rutina. Planear algo nuevo (¿un viaje quizás? digo, ya que estamos acá…), pensar algo diferente, ver las cosas de otra manera, vivir la vida conscientes de que la estamos viviendo.

Y sino bueno… será cuestión de cerrar ésto, poner alguna excusa, y cumplir con el próximo paso del manual… ¿qué tocaba vivir hoy?.

Amá a tu ciudad… o a tu mundo

Estoy de vuelta de mi viaje a Estados Unidos que contaba en el post de la Navidad en Nueva York. Y aunque la de arriba claramente no es una de las mejores fotos, ni de las más representativas, me llamó la atención.

Andá y amá a tu propia ciudad“, dice. Dicho así “en argentino”. Por un lado para contrarrestar tanta moda de “I love New York”, me parece buenísima.

Pero por otro lado, para mi todo el mundo es de todos y fue creado para todos. Después fuimos nosotros y le pusimos límites, fronteras, muros gigantes, aduanas, visas, y toda esa porquería. Pero originalmente todo era de todos, según mi manera de pensar y ver la vida.

Así que, si no quedara tan largo, tan poco pegadizo y tan poco gracioso, mi remera diría “andá, descubrí, conocé, disfrutá, y amá al mundo“.

Yo avisé que era una frase sin punch. ¡Pero como filosofía de vida está buena! 😛

El asunto es que volví del viaje, y como prometí, tengo muchas fotos y algunos videos de la cuestión para ir mostrando!

Gracias de nuevo por las recomendaciones de lugares y situaciones! Las aproveché y sirvieron mucho! Y ahora tengo las mías propias! 🙂

En éstos días prometo ir hablando del viaje, así que al que le interese, esté atento. 🙂

Vive la vida que imaginaste

La vida que imaginaste

«Avanza con confianza en la dirección de tus sueños, y esfuérzate por vivir la vida que siempre has imaginado.»

Henry David Thoreau

La imagen al encontré por un lado (en éste tumblr), y la frase la leí hace un tiempo y me la dejé anotada porque me parece recomendable.

Me gusta mucho (al nivel de que no me imagino viviendo la vida de otra manera) la idea de decidir para qué lado querer ir y darle con confianza directo para ese punto. Sea el punto el destino de un viaje literal, una situación en la vida, o lo que se te ocurra.

No me cierra la gente que imagina la vida de sus sueños y no hace lo posible por vivirla. No me cierra resignar lo que sueño sin ni siquiera haberme movido para alcanzarlo.

Entiendo que las cosas no siempre se dan como uno quiere o planea. Que hay problemas, que no todos tenemos las mismas posiblidades, y que “la vida no es soplar y hacer botellas”.

Pero de ahí a conformarse con lo que hay, o aceptar lo que viene por defecto y dejar de soñar, hay una distancia importante que a veces me da la sensación de que la mayoría de la gente que me rodea ya la pasó.

Están en la vida que “tienen” que tener (como si alguien los obligara), y cuando leen una frase como ésta piensan en la que “les hubiera gustado” tener (como si ya estuvieran muertos).

Definitivamente no quiero eso para mi vida. Y definitivamente la vida de viajero que me imagino no pega en ningún punto con esa mentalidad. Así que banco el consejo del loco Henry.