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Viajar barato por Europa

Hace poco arrancamos con la idea ésta de la categoría “Viajes Baratos“. La idea es un poco demostrarnos basicamente que viajar barato es posible, habiamos dicho. Sacarnos esa limitación mental que nos hace pensar que viajar es para los que tienen algo que nosotros no (tiempo/plata/etc.). Que viajar no es una actividad elitista reservada para unos pocos.

Para eso pedí ayuda y me estuvo llegando de varios lugares y maneras diferentes. Uno de los que ayudó fue Tonga (Gaston Maine), que me mandó el siguiente post que tira algunos tips y recomendaciones en base a experiencia para viajar barato por Europa.

Me pareció muy buena onda los tips casi “en confianza de amigo” que tira cada tanto, así que pasé el mail tal cual me lo mandó. Si alguno quiere viajar por Europa con poca plata (me cuento entre esos, espero hacerlo éste año o a principios del que viene) acá tiene muy buenos consejos para empezar a planear:

Viajar barato por Europa: De ciudad en ciudad

Hay varias cosas para tener en cuenta cuando vas de una ciudad a otra, dependiendo de qué tan “rata” sea tu viaje…

Viajar en micro te permite ahorrarte noches de alojamiento, pero creeme, los micros de Europa no son ni de cerca los micros de Argentina, y lo más cómodo que vas a  encontrar es un respaldo que se recline, con toda la furia, 45 grados. Si así y todo crees que te la re bancas, eurolines tiene paquetes de pasajes a excelentes precios. Sin duda esta es la opción más barata.

Yo hice Paris-Londres en micro, y fue la peor experiencia de todo el viaje: salimos a las 11 de la noche de Paris, en un micro sucio semivacío, y donde mi mujer era la única mujer. A las 4 de la mañana llegamos al Canal de la Mancha, y amablemente nos recibió Scotland Yard, interrogandonos durante interminables minutos en cerradísimo british english. Pasada esa prueba, subimos de nuevo al bus, y bajamos a los 10 minutos, para cruzar el canal en un Ferry Casino Flotante que temblaba como gelatina. A las 7 de Paris (GMT +1) llegamos a Londres, donde -no habíamos tenido esto en cuenta- eran las 6 de la mañana. Las 6 de la mañana de Victoria Station no resultaron ser TAN diferentes de la misma hora en RETIRO, asi que dormimos cual homeless hasta las 8 y recién a esa hora, salimos rumbo al hostel. True Story.

Obviamente, viajar en avión te va a acortar MUCHO los tiempos de traslado, pero así y todo, es importantísimo elegir bien el aeropuerto y la hora de salida, y no terminar viajando 3 horas a las 6 de la mañana para llegar a tiempo al check in, y encima perderte el desayuno! (Easy jet tiene un servicio –easybus– que hace transfer desde las ciudades hasta los aeropuertos en las principales ciudades de Europa)

Para buscar los aéreos, te recomiendo skyscanner, y que no te entusiasmes de entrada cuando veas los valores de los pasajes, porque cuando le agregas impuestos y gastos, siempre te sube 20 euros más del valor que viste. Una vez que los tengas, con checkmytrip podes ver el itinerario, info importante del vuelo y demás.

La 3er opción, pintoresca como pocas, es viajar en tren, ya sea TGV o trenes “normales”. Sí, es una opción cara, pero yo creo que vale la pena, y a veces se consiguen pasajes a precios razonables, sobre todo si podes cubrir un trayecto largo en una noche, dormir en camarote y ahorrarte una noche de hostel.

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El muchacho prometió una próxima entrega sobre el “Moverse en la ciudad”. No sé si para publicar acá o en su blog personal. Muchísimas gracias a Tonga, y a todos los que se fueron copando recomendando cosas, pasando links, y demás. 🙂

La foto la saqué de Flickr.

La travesía de buscar compañeros de viaje

Dejenmé arrancar el post diciendo que no encontré una respuesta concreta y 100% eficiente para buscar compañeros de viaje con éxito. Este post sería parte de esa búsqueda nomás.

A la hora de hacer un viaje hay varias cuestiones que planear, pero en mi experiencia una de las más complicadas resultó ser encontrar un compañero de viaje adecuado.

Y es un tema que no es menor: Hay que encontrar una persona disponible en cuestión tiempos, disponible económicamente, que quiera hacer el mismo viaje que uno, y con la que nos llevemos lo suficientemente bien como para que no sea un problema durante el viaje.

El que suele estar disponible económicamente es porque trabaja. Y si trabaja no suele tener ni mucho tiempo para viajar, ni mucha libertad de movimiento para elegir la época del año en la que lo quiere hacer.

Si la persona “pasa el filtro” del tiempo y de la plata, tiene que pasar el de la mínima buena convivencia. Porque ya lo dijo Mark Twain: “no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él“.

Las pequeñas manías de cada uno, las obsesiones o simplemente costumbres diferentes, después de algunos días de convivencia se marcan más y pueden generar roces. Y las diferencias en el estilo de viaje que tiene pensado cada uno (desde los lugares a visitar o la actitud de viaje, hasta las expectativas distintas) pueden resultar un problema una vez en el destino.

Así que esto de elegir compañero de viaje (o compañera, se entiende que es general), parece ser todo un desafío por lo menos para muchos de nosotros (una búsqueda en Google lanza millones de resultados sobre el tema, y varios cientos de búsquedas desesperadas).

Y en internet hay varios sitios que ofrecen opciones para buscar compañeros de viaje. Desde sitios exclusivos para esa cuestión (similares a los de buscar pareja en internet, pero con el objetivo de viajar), hasta sitios de clasificados que la gente usa con éste fin.

A mi ninguno me gustó del todo como para recomendar (el que quiere puede recomendar en los comentarios). Y el hecho de dejar un aviso clasificado no me cierra del todo. Principalmente porque el que responde es un completo desconocido del que no conozco nada (si tuviera un perfil de usuario con varios datos ya sería otro tema).

Así que por el momento las chances serían viajar sólo (un viaje sólo es todo una aventura de propio conocimiento, que muchas veces puede ser muy esclarecedora) o viajar con compañeros circunstanciales (un amigo que, por sus dos semanas de vacaciones anuales, puede viajar en verano pero no en invierno, por ejemplo). ¿O alguien tiene una solución mejor?.

Viajar barato es posible

Y cuando digo que “viajar barato es posible“, digo justamente que no es “imposible”. Que se puede hacer sin estar tocado por alguna varita mágica, o tener algo que los demás no tienen (dinero, por ejemplo).

Porque hay quienes envidian al que viaja con frases del tipo “Si yo pudiera…“, “Si tuviera tiempo…“, o “Si tuviera la plata…“. Como si el otro hubiera nacido con “el don de viajar”, o tuviera días más largos, o viajara porque es millonario.

Cuando hablo en éste mismo blog de soñar más viajes, o de cumplir ese sueño de viajar que casi todos tenemos incorporado, la primer excusa suele ser el tema de la plata.

Entonces, me quiero demostrar a mi y de paso al que lee, con ejemplos prácticos (con nombre y apellido), que se puede viajar barato.

Así que creé una categoría especial llamada “Viajes baratos“. No es para enlistar webs de vuelos baratos, ni para terminar al fondo de una lista en Google de gente que busca algun portal por el estilo. Es para que la plata deje de ser una excusa para viajar, y para motivarnos e inspirarnos en el copado arte de viajar con poco presupuesto.

Así que sí, se puede viajar barato. Lo único que se necesita (y dejenme decirlo “en argentino”) es tener bolas. Estar dispuesto. Tener realmente desesperación por viajar, descubrir lugares, y acumular historias. Y de eso por éstos pagos nos sobra.

Así que busquemos juntos “historias de viajeros baratos” para cebarnos entre todos. Si vos sos o conocés alguno, o mismo si buscando en Google llegaste a alguna de éstas historias, ¡pasame (por acá) así la investigo y la publico!. 🙂

Las imágenes del post están en Flickr (primerasegunda).

Hoteles con WiFi gratis

Para aquellos que usamos distintas tecnologías móviles en los viajes (laptops, celulares, y demás), es clave tener wifi para acceder a internet, cargar un mapa, buscar algún dato, chequear los mails, trabajo, cuestiones de negocios, o lo que sea.

Aunque en Buenos Aires me consta que hay bastantes redes de wifi abiertas y gratuitas, me sorprendió mucho ver que en Estados Unidos pasa todo lo contrario. Muy pocos negocios dan internet libre y gratis, y los hoteles suelen cobrarla bastante caro.

Yo me imaginaba que debía haber más redes abiertas (¿no es un país “más tecnológicamente avanzado” que el mío?), que habría algún que otro hotel que todavia insista con querer cobrar el wifi, pero que la mayoría serían gratis, por lo menos en el lobby. Y no.

Entre 10 y 20 dólares el día cobraban los hoteles en los que estuve (7 u 8 diferentes). En pesos argentinos son casi $80 por un día de internet, que es casi el abono mensual que pago en mi casa.

Incluso en hoteles en los que la habitación costaba ridículamente cara, el wifi no estaba incluído. En el Mirage de Las Vegas, por ejemplo, había un “business center” que cobraba un dólar el minuto de internet, y dos dólares cada página impresa.

Muchos dijeron antes que yo que dentro de no mucho tiempo internet va a pasar a ser un derecho humano. Muchos otros dijeron que si el servicio les cuesta plata a ellos, es lógico que ellos lo cobren. Yo directamente cuando depende de mi, no contrato un hotel que no incluya wifi gratis en la habitación.

Pero el tema es que volví sorprendido con eso, y mientras buscaba más información para el post, noté que no soy el único. De hecho me crucé con algunos links interesantes que me gustó compartir:

Todos tienen argumentos MUY buenos y claros, y algunos propuestas muy interesantes también. Ahí están recomendados, entonces, porque creo que pueden interesar.

Conversor de monedas del mundo

Conversor de monedas del mundoViajar de un país a otro con diferentes divisas y diferentes valores en sus monedas puede ser un dolor de cabeza si uno no tiene en cuenta algunos tips importantes. Entre ellos está el hecho de que nunca recomiendan cambiar plata en el mismo aeropuerto de llegada (porque suelen cobrar más caro el cambio que en otros lugares).

Pero además, ayuda estar al tanto del valor actualizado de la moneda del país. Un buen recurso para eso en Argentina puede ser Dolar Hoy. Tiene información actualizada minuto a minuto, de distintas fuentes y bancos, y de las distintas divisas comparadas con el peso argentino.

Pero como (sobre todo si es un viaje largo) es complicado encontrar una fuente de información confiable como esa para cada país y su moneda comparada con la propia, qué mejor que avegiruarlo en un conversor gratuito de monedas del mundo.

Y de eso se encarga el conversor de divisas XE, que se autodenomina como “The world’s favorite currency site”. Es una web completisima con el cambio actualizado al día y con muchísimas divisas del mundo (me arriesgaría a decir todas, pero no sería cierto que lo comprobé).

Tiene desde el dolar de Fiji, hasta el dólar de Zimbabwe, la moneda de Tajikistan, o hasta de ciudades y países que ni siquiera había escuchado nombrar en mi vida. Incluso tiene una opción para habilitar (y que las muestre) monedas obsoletas.

Se pueden comparar valores de monedas entre ellas (no exclusivamente con el peso de un lugar puntual, como en Dolar Hoy), y calcular la cantidad deseada (no compara con uno sólo, uno pone la cantidad que quiere).

Obviamente, da información actualizada al día (incluye el día y la hora de la última actualización), y bien detallada y precisa (con 5 decimales, por ejemplo).

Para el que le interese, le resulte curioso, o le pueda ser útil, ahí está entonces el conversor de monedas del mundo XE.

¿Por qué necesitas vacaciones?

Vacaciones y Trabajo

Por medio de Twitter llego al blog de la Escuela de Negocios de Harvard, una de las más prestigiosas y reconocidas a nivel mundial, y veo un artículo de John Baldoni, también nombrado como uno de los 30 expertos en liderazgo y motivación más destacados del mundo.

El artículo se titula “¿Por qué necesitas vacaciones?“, y en él se responde esa pregunta que varios “adictos al trabajo” (los famosos workaholics) se hacen cada año en medio de su estresante vida laboral.

Como está en inglés, me pareció buena idea hacer una adaptación en español (y un poco más generalizada, no sólo para “empresarios”) de lo que dice.

Primero pone un ejemplo: Nada menos que el presidente de los EE.UU., Barack Obama, que mientras a fines de Agosto todos los diarios del mundo hablaban de su baja de popularidad, dijo que “su misión en éste momento era jugar al golf y pasar tiempo con su familia“.

Baldoni dice entonces que ese es un fuerte mensaje del presidente diciendo que es necesario reservar un tiempo para uno mismo. Que hay que trabajar duro, sí, pero también saber tomarse un descanso.

A algunos no es necesario decirnos eso dos veces, pero a otros pareciera que sí, así que la nota cita 5 motivos por los cuales necesitamos vacaciones:

  • 1) Descansar de la rutina.

La rutina es buena para organizarse, pero tarde o temprano lleva al estancamiento si no se toma con inteligencia. Por eso es necesario tomar un descanso, refrescarse a uno mismo, renovar fuerzas y volver “como nuevo”.

  • 2) Reconectarse con la familia.

El ritmo de vida y la manera de vivirla de hoy hace que dejemos de lado temas centrales como el de la familia. El trabajo, las actividades y responsabilidades a veces debilitan la relación con la familia. Un descanso para reconectar con ellos puede ser buenos para la familia y para uno mismo.

  • 3) Encontrarse con uno mismo.

“Parar la pelota”, pensar a dónde estamos parados en la vida y a dónde queremos llegar. Repensar los objetivos y la situación personal, hacernos preguntas y, en base a esas respuestas, tomar decisiones. No importa lo bien que puedan estar las cosas, siempre se pueden mejorar.

  • 4) Dejar a la mente rumiar.

El término rumiar se define como “Considerar despacio y pensar con reflexión“. A veces una simple ducha, un viaje en bus (un colectivo, ni siquiera tiene que ser de larga distancia), o un viaje en avión pueden ser el único momento de quietud que tenemos en el que dejamos a la mente divagar y reflexionar.

Baldoni propone entonces tomar a las vacaciones como un gran viaje en avión, pero “sin los asientos apretados y el aire viciado”.

Simplemente dejar que la mente vuele, darle quietud, darle espacio de reflexión o hasta “meditación”.

  • 5) Oler las rosas.

No llenar el tiempo de vacaciones de actividades o cosas que nos tapen de tiempo y no nos dejen espacio para disfrutar las cosas simples.

El artículo termina mostrando de nuevo el ejemplo de Obama, que por algunas cosas urgentes vio interrumpidas sus vacaciones. Y aclara que no es que desaparezcamos o escapemos. Siempre estamos a una llamada telefónica de distancia de las emergencias, si es que hay alguna, pero tomando un descanso, renovando fuerzas, rompiendo la rutina del trabajo.

Las responsabilidades que tenemos no suelen desaparecer con el tiempo, así que tomarse un descanso cuando es posible nos da tranquilidad, nos renueva el aire y las fuerzas, y hasta nos puede permitir reenfocar puntos de vista, encontrar nuevas ideas o confirmar pensamientos.

De nuevo: es bueno y saludable trabajar duro y esforzarse, pero es igual de saludable saber cuándo tomarse un descanso.

Fuentes

La importancia de planear un viaje

La importancia de planear un viaje

Corría el año 1981, en el mes de Marzo, y el fotógrafo estadounidense Carl McCunn, de 35 años, le pagó a un piloto para que lo lleve en avión a una zona silvestre al norte de Alaska, a orillas del río Coleen River. Se había hecho conocido por fotografiar la vida silvestre y se iba a internar en el medio de la nada unos meses para seguirlo haciendo.

Para su viaje llevó 500 rollos de fotos, uns 640 kg. de provisiones, dos rifles y una escopeta, además de sus efectos personales y un cuaderno para escribir a modo de diario lo que le iba pasando.

Su gran error fue no arreglar con el piloto una fecha de vuelta. Sabía que quería volver por Agosto, pero nunca contrató al avión para volver en esa fecha… ni en ninguna fecha.

En una historia que roza lo increíble, el hombre estuvo sobreviviendo como pudo algunos meses hasta que en Agosto vio una avioneta sobrevolando la zona y levantó un brazo pidiendo ayuda. Como si su desdicha no fuera ya suficiente, levantar una sóla mano es un indicador (entre las señales de ayuda del lenguaje aéreo) de que no hay problemas. Para que el piloto entienda que estaba pidiendo ayuda tendría que haber levantado las dos.

El tiempo fue pasando y él fue escribiendo su diario con lo que le pasaba. Por ese mismo diario nos enteramos hoy éstas cosas, ya que habiendo soportado temperaturas de hasta 20º bajo cero, llagas por su cuerpo a causa del frío, y quedándose ya sin poder conseguir comida, el hombre escribió su última entrada:

No puedo seguir así, lo siento. Señor que estás en los cielos, te pido que perdones mi debilidad y mis pecados. Cuida de mi familia.

Y después de dejar eso por escrito se suicidó con su propio rifle.

Al cuerpo, junto con esa especie de “blog analógico” que fue su diario, lo encontrarón en Febrero de 1982, sólo unos meses después de morir, y a sólo 100 kilómetros de una pequeña ciudad llamada Fort Yukón. 100 kilómetros que pudo haber caminado para salvarse (tuvo el tiempo suficiente), pero que por algún motivo no caminó (desconocimiento de la situación o falta de orientación, se me ocurren).

Una de las últimas frases de su diario decía:

Creo que debí haber planeado este viaje con un poco más de previsión.”

Considerando nuestros destinos y el tiempo en el que corremos, es bastante menos probable que nos pase algo como lo que le pasó a Carl, pero sí puede ser que nos perdamos muchas cosas por no planear ciertos aspectos de nuestro viaje antes de partir.

Que la ansiedad o las ganas de viajar no nos hagan olvidar de lo bueno de hacer planes… y que, una vez en el destino, los planes no nos hagan olvidar de lo importante que es disfrutar el viaje.

Fuentes